El aprendizaje clínico en el Grado en Enfermería, junto con los conocimientos teóricos, garantiza que el estudiante adquiera las competencias genéricas y específicas necesarias para su desarrollo profesional. Este aprendizaje clínico se realiza en diversos ámbitos en función de la etapa del proceso formativo en la que se encuentre el estudiante.
A través de la realización de las prácticas curriculares se pretende incorporar valores profesionales y prestar atención a los problemas de salud más relevantes en las áreas de Medicina, Cirugía, Gerontología, Obstetricia/Ginecología, Pediatría, Psiquiatría y otras áreas clínicas que permitan integrar en la práctica profesional los conocimientos, habilidades y actitudes de la Enfermería.
Al finalizar la enseñanza clínica, el estudiante será capaz de integrar los conocimientos adquiridos en las diferentes áreas del grado para poder cuidar a la persona desde una perspectiva holística, desarrollando las competencias propias de la Enfermería.